En cualquier guía turística de Valladolid, ciudad que fue capital del reino durante unos años, se recuerda que “aquí murió Colón”. El “descubridor” de América murió en la capital castellana en 1506 y allí fue enterrado.
En Valladolid está la Casa de Colón. Pero durante siglos no se ha sabido nada de esa tumba primera de Cristóbal Colón; tan solo que estuvo en el convento de San Francisco, hoy desaparecido, en la muy céntrica calle Constitución de Valladolid. La noticia ahora es que un equipo de investigadores ha confirmado el lugar exacto de la primera tumba del almirante.
Y decimos primera porque el pobre Colón dio tantas vueltas muerto como vivo. “Esos restos han viajado mucho y sufrido muchos avatares: terremotos, guerras, engaños…”, ha contado Consuelo Varela, americanista que ha dirigido la Escuela de Estudios Hispano-Americanos y el Real Alcázar de Sevilla.
Esos restos han viajado mucho y sufrido muchos avatares: terremotos, guerras, engaños…”
Tanto viajaron sus restos entre los dos lados del Atlántico que hoy tenemos, no una, sino dos tumbas. Este fue el viaje (de los restos) de Colón.
