En un futuro que ya está dibujado en varios archivos jpg, los coches salen de la calzada, echan a andar y ascienden por una inaccesible montaña de cascotes después de un terremoto. O suben tres o cuatro peldaños de una escalera para ayudar a una persona que se mueve en silla de ruedas. O simplemente se van a la Luna. Es el objetivo por ejemplo de un vehículo que no engaña con su nombre —Audi lunar quattro— y que ya está preparado para salir al espacio en 2021. Una muestra de que los fabricantes de coches ponen la vista mucho más allá del asfalto.
Esa es la idea que sustenta el prototipo Hyundai Elevate, el primer coche con patas móviles, una mezcla entre supertodoterreno eléctrico y robot que la marca coreana denomina Ultimate Mobility Vehicle (UMV, vehículo de máxima movilidad por sus siglas en inglés) y que ahora trasladará del ordenador a la vida real. Parece que hay afán por cumplir el anuncio, pues acaba de constituirse para ello la división New Horizons Studio. La comandará el vicepresidente del grupo Hyundai,John Suh, director antes del centro de robótica Hyundai Cradle y efusivo en el pronóstico: “Nuestro objetivo es crear el primer transformer del mundo”.
