REPORTAN MEDIOS INTERNACIONALES FALTA DE APOYO EN TURQUÍA TRAS TERREMOTO DE MAGNITUD 7,8

Turquía desplegó rápidamente 13.000 efectivos de búsqueda y rescate tras el terremoto de 7,8 de magnitud que sacudió el sureste del país en la madrugada del lunes. La cifra es altísima pero insuficiente dada la magnitud de la tragedia, según denuncian organizaciones humanitarias y civiles afectados por el sismo. Equipos de rescate, bomberos e incluso mineros de todas las provincias del país se han desplazado por tierra y aire a la zona afectada por el terremoto en las últimas horas.

Las compañías aéreas han incrementado el número de vuelos conectados con la zona de la catástrofe para enviar cuánto antes ayuda humanitaria, pero también para poder trasladar heridos a hospitales de otras provincias del país. Mientras, centenares de hoteles que solo abren durante la temporada turística, han habilitado sus habitaciones para poder acoger a las miles de personas que se han quedado sin hogar.

Las autoridades turcas han anunciado que más de 5.000 edificios se han derrumbado por el sismo y aún se desconoce el alcance de infraestructuras que han quedado inhabitables tras el temblor.

Al rescate de las personas atrapadas se le añade la dificultad de las condiciones climáticas. En la mayoría de provincias afectadas, un manto de nieve cubre los escombros y complica aún más el trabajo de los equipos de rescate.

Medios locales han registrado otros casos como el que denuncia Ersoy, en el que ningún equipo de rescate acude a un edificio derrumbado, en provincias afectadas como Gaziantep, Sanliurfa y especialmente en Hatay, en la costa Mediterránea.

En su capital, Antakya, centenares de edificios se han derrumbado y los equipos de rescate trabajan sin pausa para sacar a supervivientes entre los escombros. Durante la noche, las luces de varios tractores iluminaban los edificios derrumbados y los servicios de emergencia pedían silencio para poder detectar signos de vida bajo los desechos. Los equipos no daban a basto y muchos cuerpos sin vida sacados de entre los escombros y cubiertos con mantas, han permanecido horas en la intemperie hasta que otro equipo se los ha llevado.

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