Para fortalecer a los productores del campo y contribuir a la economía local de las poblaciones donde se fabrican bebidas mexicanas, productores del país exhortaron a modernizar el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) y que se calcule por contenido de alcohol y no por precio.
En un desplegado dirigido al presidente Andrés Manuel López Obrador y publicado este lunes, productores de bebidas icónicas, como cerveza artesanal, vino, mezcal, sotol, charanda, bacanora y raicilla, señalan que esta medida contribuiría a evitar la evasión fiscal y desincentivar el consumo explosivo del alcohol entre los grupos vulnerables, particularmente los menores de 18 años que, en cualquier tienda de conveniencia, pueden adquirir licores con altísimos grados de alcohol, sin control de calidad -lo que daña su salud- y a precios muy bajos.
“¿Qué están consumiendo cuando un litro de alcohol cuesta 30 pesos y los impuestos en destilados representan alrededor del 70%?”, cuestionan.
Los productores aseguran que la medida aumentaría la recaudación en un promedio de más de 20 mil millones de pesos anuales, recursos que se podrían destinar a programas de prevención en el consumo de alcohol o, incluso, en la compra de más vacunas contra el Covid-19.
“En pocas palabras, se permitirá romper con aquellos intereses protegidos por gobiernos del pasado y se podrá transitar hacia un piso parejo favorable para los productores mexicanos y nuestro campo”.
Los productores apelaron al interés de López Obrador por proteger a los jóvenes y grupos vulnerables, su amor por el campo mexicano y su compromiso con los productores de bebidas icónicas del país, para empujar el cambio que anteriores gobiernos no han querido realizar en el impuesto del IEPS.
“Son tan claros los beneficios que legisladores de Morena y de diversos partidos han propuesto iniciativas para modernizar este impuesto a fin de atender nuestro llamado”, dicen.
Sin embargo, señalan, también observan intereses dispuestos a obstaculizar ese cambio por lo que se preguntan a quién no interesa el desarrollo del campo, quién está detrás de los que se oponen a que haya piso parejo, y a quién se está protegiendo por encima de los intereses de México.
“El país necesita un campo fuerte para que se consolide como una de las fábricas más importantes de producción de alimentos y generación de empleos”, explica; “sin embargo, miles de hombres y mujeres que formamos parte de las cadenas del tequila, mezcal, vino, cerveza artesanal, sotol, charanda, bacanora, y representantes del canal comercial de bebidas alcohólicas nos encontramos en desventaja frente a los competidores más grandes y a los mercados ilegales”.
Entre estas desventajas, señalan que la cerveza artesanal mexicana, a pesar de tener la mejor calidad, no puede competir con las industrializadas por la elevada carga fiscal que deben pagar; los vinos nacionales son más caros en México que en otros países por los impuestos que se le cargan; los productores de mezcal, sotol, charanda y bacanora son fiscalizados como productores transnacionales, cuando viven dinámicas diferentes (sin internet en sus comunidades o sin un contador siempre a la mano para cumplir con las obligaciones fiscales).
“Es tan complejo el pago de los impuestos en bebidas alcohólicas que a muchos productores se les dificulta declarar en tiempo y forma sus impuestos”, señalan.
“Muchos campesinos tienen que emigrar de sus tierras porque no pueden producir en condiciones iguales que las empresas transnacionales”.
Aseguran que las cifras demuestran que las bebidas de bajo precio con alto grado de alcohol, que son las que terminan por consumir los jóvenes, los menores de edad o personas con problemas de adicción, han incrementado sus ventas en el mercado nacional, principalmente en los tianguis; además de que sus fabricantes evaden impuestos.
El mercado informal creció 6 puntos porcentuales en el periodo 2017-2020 debido a restricciones en horarios de venta y cierres en los bares, restaurantes, centros nocturnos y demás detallistas, pasando de 36.4% a 42.5%, explican.
“Lo que representa una pérdida en la recaudación para el SAT de más de 112 mil millones de pesos”, agregan.
El documento publicado este lunes está firmado por la Asociación de Importadores y Representantes de Alimentos y Bebidas A.C. (Airabac), la Asociación Cervecera Mexicana (Acermex), la Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas (Anam), la Asociación Nacional de Distribuidores de Vinos y Licores A.C. (Andivyl), la Asociación de Maguey y Mezcal Artesanal A.C. (Amma), la Alianza Nacional por un Consumo Responsable de Bebidas Alcohólicas, el Clúster de Mezcal Oaxaca, el Clúster del Mezcal Durango A.C., el Consejo Mexicano Vitivinícola Consejo Mexicano Regulador de la Calidad del Mezcal, Mujeres del Bacanora y Maguey de México Capítulo Sonora.
