Tras la última revisión por parte de los médicos del hospital Gemelli, que tuvo lugar ayer por la tarde, el Papa Francisco ha recibido el alta hospitalaria y ha salido del hospital de Roma en el que ha estado hospitalizado tres días a causa de una bronquitis infecciosa.
Antes de abandonar las instalaciones, Francisco ha saludado al Rector de la Universidad Católica, Franco Anelli; al director general del hospital, Marco Elefanti; al asistente eclesiástico de la Universidad Católica, monseñor Claudio Giuliodor; y al equipo de médicos y trabajadores sanitarios que le han asistido durante estos días.
Antes de irse, el Papa Francisco ha abrazado a una pareja de padres que perdió anoche a su hija y se ha detenido a rezar con ellos. “Su Santidad la había conocido porque en 2019 vino a Casal Bertone y cogió a Angélica en sus brazos”, dice el padre con la voz quebrada por las lágrimas, mientras Bergoglio abraza a la madre, también llorosa. Después, les ha cogido de la mano y ha pronunciado un Ave María y, al finalizar, les ha hecho la señal de la cruz en la frente.
También ha firmado la escayola de un niño que está hospitalizado y ha visitado la sala de cáncer infantil.
