Descubre todo sobre el Cadillac de Elvis Presley, un Fleetwood Brougham comprado en 1974 y regalado por Rey del Rock and Roll a su doctor dos años después.
El Cadillac de Elvis Presley acaba de ser subastado por los especialistas británicos, Car & Classic. Se trata de un Cadillac Fleetwood Brougham de 1974, un modelo que en su momento representó lo máximo del lujo americano y que hemos visto en miles de películas de Hollywood. Con 5.7 metros de longitud y su gigantesco motor V8 de 8.2 litros, este no tenía rival en términos de prestigio y confort.
En cuanto al consumo de combustible y la eficiencia, no eran los problemas de la época y tampoco los del Rey del Rock and Roll, quien lo compró el 26 de septiembre de 1974 a Madison Cadillac Inc, firmando el contrato con el vendedor A.E. Hooker tras estipular opciones como neumáticos especiales, un tapón de gasolina “lleno”, un quemacocos y una estatuilla de una diosa montada en el capó.
Si crees que tener estos documentos son poca cosa, piensa en todos los autos del museo de Elvis Presley que no los tienen. Con el Cadillac, también se vendieron una serie de fotografías que mostraban el propio auto estacionado en Graceland y rodeado de personalidades como Joe Esposito y George Klein, el road manager y el amigo de Elvis, respectivamente. Otra joya es la llave del coche, el cual tiene un llavero de oro de 14 quilates.
El Cadillac Fleetwood Brougham de Elvis Presley nunca ha sido restaurado. Su estado es el original y, de hecho, los indicios del tiempo son visibles: el volante está agrietado y el vinilo está fragmentado, pero la salpicadera está en buen estado, así como los indicadores y la instrumentación que lucen brillantes y claros. Todavía existe la radio original y hay accesorios como asientos eléctricos, el regulador, limpiaparabrisas eléctricos y aire acondicionado automático. Las alfombras y la tapicería también están en buen estado.
En cuanto a la mecánica, el costoso auto clásico ha estado parado durante algún tiempo, sin embargo, no tiene problemas estructurales y nunca ha tenido ningún accidente. A excepción de la batería, todo es completamente original, por lo tanto, solo necesitará una revisión a fondo. En cualquier caso, sus refacciones se pueden conseguirse sin problemas, ya que la mecánica es común a muchos otros modelos de General Motors de aquella época.

