Las empresas privadas de sector de la salud avanzaron en los últimos días en negociaciones con el Gobierno con una prioridad: el pago de los salarios de enero de sus empleados, que debe concretarse en los primeros días de febrero y donde se verá el impacto de la falta de los ATP y de las medidas de alivio impositivo que estuvieron vigentes hasta diciembre.
Aunque las conversaciones involucraron a los representantes de varios sectores dentro del rubro de la salud privada, en los últimos días se dividieron entre dos segmentos diferenciados: las empresas prestadoras (que incluye a sanatorios, centros de salud y otras entidades) y las empresas financiadoras (donde se ubican las prepagas). Las demandas de ambos sectores son diferentes.
Ahora, la prioridad pasa por los prestadores, que son los que deben afrontar el pago de salarios en los primeros días de febrero y que ya no cuentan con las ayudas que recibieron en 2020. Luego de varias reuniones con el Gobierno, que incluyeron al presidente Alberto Fernández y al jefe de Gabinete Santiago Cafiero, obtuvieron un compromiso de que en los próximos días podrían reestablecerse las medidas de ayuda que se suspendieron a partir de enero.
Esto incluye el Decreto 300 del año pasado, que redujo impuestos para las empresas del sector de la salud privada, como aportes patronales y alícuotas de créditos y débitos bancarios. Por otro lado, a través del Ministerio de Trabajo, se analiza incluir al sector en el programa Repro II, que cubre una parte del pago de los salarios de las empresas.
“Yo creo que el Gobierno terminó de visualizar cuál es el problema porque había una falta de comprensión de la gravedad. El problema grave es que los prestadores no van a poder pagar los salarios. Y el 70% de la prestación del sistema de salud en la Argentina corresponde al sector privado. Nos urge esa asistencia del Estado. Los prestadores son empresas mano de obra intensivas. Una ayuda del 50% del pago de los salarios es determinante”,
“Planteamos un Repro equivalente al ATP. Eso se está terminando de ajustar”, indicó. Si bien los encuentros se llevaron adelante con representantes de la Unión Argentina de Empresas de Salud Privada (UAS), que agrupa tanto a financiadores como a prestadores, en los últimos días se llevaron adelante en forma más directa con la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS). “Hubo un compromiso de restablecer las medidas”, señalaron.
