“La idea es inspirarse en la naturaleza”. Así resumió el diseñador italiano Pierpaolo Lazzarini el origen de su innovadora creación, que ha desarrollado durante cinco años: un lujoso yate con forma de cisne, llamado Avenguardia.
“Creemos que la naturaleza ya nos da las formas de diseño necesarias para concebir nuevos diseños, por lo que nos basamos en el cisne, que en realidad también es nuestro logotipo, porque creemos que es uno de los animales más elegantes en su forma de moverse, en su forma de comer y todo eso”, explicó Lazzarini a Forbes.
El “megayate”, de 137 metros de longitud, se subdivide en cinco cubiertas y tiene capacidad para 60 pasajeros. La propulsión es ejercida por dos motores laterales totalmente eléctricos. Para imprimirle mayor velocidad, un motor central MTU Rolls-Royce podrá empujar el yate a una velocidad máxima de crucero de unos 18 nudos (33 kilómetros por hora).
