Hoy iniciamos nuestro primer periodo ordinario del tercer año de actividades. Estamos todos reunidos como hemos estado en los años anteriores, sin embargo, la situación con la que arrancamos hoy es MUY DIFERENTE.
Las familias regias enfrentan incertidumbre sobre el futuro. Las fábricas trabajan a medio turno, las escuelas están vacías, las salas de las casas están convertidas en salones de clase y las mamás se esfuerzan por ser también maestras, las despensas difícilmente se llenan, las mesas de los restaurantes no están ni la mitad de su capacidad y los meseros no llevan propinas a sus casas.
Hoy mas que nunca la sociedad requiere de nuestro trabajo intenso y honesto para ver la luz al final del túnel. En nuestras manos esta guiar el camino a la recuperación.
Cuando llegó el virus, nadie tenía la certeza de lo que iba a pasar. Se hablaba de volver a la normalidad en quince días o un mes, pero conforme pasó el tiempo nos dimos cuenta que no íbamos a regresar a la normalidad. La verdad es que nos íbamos enfrentar a una nueva realidad, que nadie sabe explicar. Nuestra vida cambió para siempre. Y en estos meses tuvimos que redefinir nuestro rol en la comunidad.
¿Nos toca solo venir a cumplir con compromisos legales que nos otorgó la ciudadanía?
¿Nos toca a nosotros buscar como salir de una crisis de la que no tenemos control?
¿Nos toca ver o actuar?
¿Podemos aprovechar esta transición para convertirnos en una sociedad mejor?
Estoy convencido de que las grandes crisis son las oportunidades que nos exigen reinventarnos para ser mejores.
Es por eso que este año hemos preparado una agenda legislativa consciente de los problemas que enfrentamos hoy en día. Y No solo los económicos derivados de la pandemia.
Este año, nuestra agenda se centra en cinco grandes temas:
Economía: buscaremos aprobar la segunda vuelta constitucional que otorga la atribución al Gobernador de velar por la economía de los nuevoloeoneses y en consecuencia la aprobación de la Ley de Emergencia Económica, la que prevé un Fondo de Emergencia Económica que se integra por el 1% de total de presupuesto de egresos y que además de aminorar los estragos económicos que se vivan en una pandemia sirva para infraestructura necesaria resultante de desastres meteorológicos.
Reformas integrales de apoyo a emprendedores, microempresarios y desarrollo al campo, así como reformas para fortalecer la planeación urbana.
En Materia de Justicia y Seguridad: Protección plena de las mujeres y niñas, Impulsaremos reformas que amplíen y garanticen que vivan una vida libre de violencia. Penas mas severas en delitos de mayor incidencia y homologación con las leyes federales que hagan prevalecer el estado de derecho que todos nos merecemos.
En cuanto a los Derechos de la NNA y Nuestros Adultos Mayores: Impulsaremos Reformas integrales que prevengan la obesidad y el sobrepeso en nuestros pequeños, así como modelos de Prevención de embarazos en adolescentes y también fortalecer la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores en el Estado de Nuevo León.
Protección ambiental: Pugnaremos para que la prohibición de plásticos de un solo uso se apruebe en definitiva e impulsaremos iniciativas que establezcan sanciones a empresas contaminantes y todas aquellas reformas que permitan revertir el deterioro ambiental en el Estado.
Y finalmente, en relación a Administración Pública, Transparencia, Rendición de Cuentas y Anticorrupción.
Fortalecimiento de las figuras de revocación de mandato y consulta popular.
Sabemos que además de estas iniciativas, nuestros compañeros de otros partidos propondrán iniciativas adicionales, o bien iniciativas que pueda presentar el Gobierno del Estado, el Poder Judicial, la Fiscalía General de Justicia, uno de los 51 Municipios, Asociaciones Civiles o algún Ciudadano, a todos les comunico que los diputados del PRI nos uniremos a trabajar en equipo para sacar adelante todas las iniciativas que busquen el desarrollo de todos los nuevoleoneses.
Hoy tenemos que trabajar. Y mucho. La ciudadanía lo espera de nosotros.
Este año no es como los anteriores. Se han perdido empleos. Una recuperación macroeconómica no se ve cercana. Los indicadores nacionales tampoco son positivos y Hemos visto que nuestro estado no es una prioridad a nivel federal.
Dependemos de nosotros mismos.
Durante las jornadas de sana distancia, de estar más tiempo en casa, con la familia, fue una oportunidad para reflexionar, valorar lo que tenemos. Y una vez que empezamos con la reactivación responsable, que pudimos salir y hablar con la gente en la calles, estar cerca de los problemas reales de nuestra ciudad, me di cuenta que somos el pueblo que puede poner el ejemplo para salir de esta situación.
Todos hemos visto a las señoras que se ponen a vender guisos para apoyar a su familia, a los jóvenes que se salieron a ofrecer sus habilidades para tener un trabajo nuevo, a los niños que acondicionaron los espacios que tenían en su casa para tomar clases. Somos un pueblo que no se queda con los brazos cruzados.
Todo esto nos anima a tener una visión positiva del futuro. Nos motiva trabajar para hacer realidad esa visión.
Una ciudad más justa. Donde el que trabaja pueda desarrollarse, y el que necesita ayuda la recibe. Una ciudad donde los sueldos son parejos para hombres y mujeres. Donde las mujeres se sientan seguras. Donde se rinden cuentas. Una ciudad que nos da orgullo.
Y sé como se va a lograr hacer realidad esta visión.
Tenemos que proponer acciones que den resultados reales en el corto plazo. No podemos quedarnos en dimes y diretes, ni en buenas intenciones.
Tenemos que hacer las cosas que la gente puede ver y sentir en su vida.
Sabemos que no va a ser fácil. Que no todos van a querer trabajar por el bien común, que hay presión económica, que sigue habiendo gente que prefiere destruir y dividir. Pero eso no nos va detener.
Trabajaremos en equipo. Escuchando voces y opiniones que se complementan y nutren, que ven todos los puntos de vista y se pueden poner de acuerdo para actuar con el bien común por delante de los intereses personales. Ya no podemos seguir polarizándonos. Tenemos que estar unidos, sin colores, sin extremos. Porque todos vivimos en la misma casa.
Hoy iniciamos labores de este nuevo periodo, y hoy mas que nunca, sabemos que podemos trabajar unidos, para que en las mesas regias no falte comida, para ser una ciudad con aire limpio, en la que los niños salgan a jugar sin miedo, tengan árboles y no piedras para usar de porterías, donde la señora que empezó a vender tamales en su casa, muy pronto pueda poner un local, y luego una sucursal y porque no, dos o tres. Dónde las empresas ofrezcan condiciones justas, ofrezcan productos y servicios innovadores, que permitan desarrollar la calidad de vida de los trabajadores.
Esa es la ciudad que yo y mis compañeros del Grupo Legislativo del PRI queremos heredar a nuestros hijos. Por eso estamos aquí, para comprometernos a trabajar todos los días.
Muchas Gracias.
