Un brote de Covid-19 en el campamento de Fury encendió las alarmas previo a su pelea, que, de acuerdo con medios locales, será postergada.
En el campamento de Tyson Fury, se encendieron las señales de alerta. Un brote de Covid-19 ha provocado que su pelea contra Deontay Wilder, programada para el próximo 24 de julio, sea postergada para evitar más contagios, según información de ESPN.
Aunque por ahora no se ha hecho ningún anuncio oficial, los integrantes del equipo de Fury siguen sosteniendo que el combate se llevará a cabo en el T-Mobile Arena en Las Vegas y se transmitirá por ESPN+ PPV, conforme a lo planeado.
