Sostenibilidad y ecoturismo se dan la mano para proteger los ecosistemas de la Costa Brava

Ubicado en plena Costa Brava, Torroella de Montgrí-l’Estartit forma parte del Parque Natural del Montgrí, les illes Medes i el Baix Ter, una zona de gran interés natural y paisajístico. En su apuesta por la sostenibilidad, el medio ambiente se sitúa a la cabeza de un nuevo modelo de turismo responsable y comprometido con la naturaleza

Atardecer sobre las islas Medes, un tesoro natural a orillas del Mediterráneo.

La Costa Brava es una suma de sensaciones, colores y texturas entrelazadas que hacen de este litoral catalán uno de los destinos turísticos por excelencia de nuestro país. Sin embargo, definir esta vibrante zona de Cataluña como un mero destino turístico supondría dejar en segundo plano su gran riqueza natural, cultural y paisajística.

La Costa Brava es mucho más: es valor ecológico, es patrimonio cultural, es un conjunto de calas, marismas y playas que se relacionan entre sí para aportar una experiencia vital a la altura de muy pocas regiones europeas. En un firme compromiso con la naturaleza, la sostenibilidad y el futuro de sus ecosistemas, Torroella de Montgrí-l’Estartit está llevando a cabo un profundo proceso de transformación para que, tras décadas de turismo de sol y playa, el Parque Natural del Montgrí, les illes Medes i el Baix Ter favorezca la transformación hacia un modelo turístico más responsable.

Todas estas acciones comprometidas con la naturaleza y los ecosistemas de la zona llevan décadas cocinándose a fuego lento para que, en la actualidad, los espacios naturales y culturales sean su punta de lanza de cara al futuro. Estos han sido los pasos que han recorrido en favor del planeta desde hace medio siglo:

  • En 1970 se llevó a cabo el primer proyecto para crear un parque y una reserva submarina en las islas Medes.
  • 13 años después, en 1983, la Generalitat de Catalunya aprobó la orden que prohibía la pesca y la extracción de recursos marinos en la zona.
  • En 1990 el compromiso se plasmó sobre el papel: entró en vigor la Ley de conservación de la flora y la fauna del fondo marino de las islas Medes.
  • En 2001, ya en el siglo XXI, los fondos marinos de las islas Medes se incluyeron en la lista de zonas protegidas en el Mediterráneo.
  • Pasaron cinco años hasta que, en 2006, se designaron las zonas de protección especial para las aves y se aprobó la propuesta de lugares de importancia comunitaria (LIC).
  • 2008 vio la aprobación del Plan rector de uso y gestión del Área Protegida de las islas Medes.
  • En 2010, el trabajo realizado durante años dio un paso definitivo: el Parlament de Catalunya aprobó la creación del Parque Natural del Montgrí, les illes Medes i el baix Ter, agrupando todas las normativas anteriores.
  • Del 2018 al 2020 la región ha obtenido diferentes reconocimientos y premios concedidos por la organización internacional dedicada al turismo sostenible Green Destination.
  • ​En Octubre 2020 el Ministerio de Industria Comercio Turismo concede a la región el Plan de Sostenibilidad Turística.

Protección del espacio marino y recuperación de ecosistemas

Si algo destaca en la comarca de Baix Empordà es la diversidad de sus entornos geográficos, sinónimo de su importante valor medioambiental. Dunas, marismas, humedales e islas nutren de riqueza natural al Parque Natural del Montgrí, las islas Medes y el Bajo Ter, donde las políticas de sostenibilidad iniciadas hace décadas ofrecen a este entorno la posibilidad de conjugar con éxito la actividad turística, la conservación del medioambiente y el desarrollo local.

38 hábitats naturales conforman el Parque Natural, de los que 17 están considerados de especial interés europeo y 4 son prioritarios para su conservación. 189 especies de aves se encargan de llenarlo de vida con sus revoloteos, que fluyen entre los entornos costeros, las lagunas y el río Ter, el más importante de las comarcas de Girona.

En todo este proceso de transformación, la cultura también juega un papel clave: el macizo del Montgrí cuenta con vestigios de algunas de las ocupaciones humanas más antiguas de toda Cataluña, datadas del Paleolítico inferior; las islas Medes fueron testigo en épocas pasadas de la llegada de piratas a sus costas y, por su parte, el castillo del Montgrí deja muestras del poder que Jaume II ejerció en la zona.

Sin cultura, la adaptación a los nuevos tiempos sería imposible, del mismo modo que también se requieren actividades innovadoras para hacer de la zona un destino turístico responsable y sostenible: desde ciclismo a submarinismo, pasando por el windsurfing, Torroella de Montgrí no solo apuesta fuerte por sus playas, sino también por el disfrute del entorno marino desde el deporte y el respeto a los ecosistemas.

Sin embargo, todas estas actuaciones no habrían sido posibles sin una iniciativa que define el presente y el futuro del Parque Natural y la zona de l’Estartit: el proceso de desurbanización progresiva del municipio para que, por medio de la protección de áreas y la conversión de espacios urbanizables en zonas rústicas, la restauración ambiental de la marisma de la Pletera sea una realidad.

Esta iniciativa, un anhelo del territorio desde los años 80, se llevó a cabo gracias al apoyo de la Unión Europea por medio del programa LIFE. Su éxito ha llevado a que se retirasen todos los materiales empleados en urbanizar la zona, se haya restituido el paisaje y se haya podido recuperar la funcionalidad ecológica de un sistema litoral clave para su entorno. De este modo, el modelo del ecoturismo surge como la iniciativa perfecta para seguir conservando una zona en constante transformación, en la que tanto pasado, presente y futuro se dan la mano para respetar la naturaleza y volver a las raíces, permitiendo respirar al planeta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *