Los bloques de hielo en el Ártico son más delgados día tras día. Por esta razón, en búsqueda de comida y un hogar más seguro, los osos polares han tenido que migrar hacia el sur. En su camino, se han encontrado con los osos grizzly (Ursus arctos horribilis) una subespecie de osos pardos, quienes habitan generalmente en las tundras del norte.

Esta nueva interacción ha generado una nueva especie de osos híbridos. A medida que ambas especies se aparean, su descendencia se expande. De acuerdo con los científicos que los han observado, las características de ambos osos podrían darles una ventaja sobre de otras especies: puede que sean más resistentes a los cambios de temperatura en el ambiente.
