El máximo procurador exigió a su familia política la devolución de piezas artísticas por valor de 20 millones de pesos
El fiscal general de México, Alejandro Gertz, exigió cuadros, piezas de plata, alfombras persas y otros objetos valiosos, que consideraba que le pertenecían, a su familia política. Esta, que pretendía sacar a Alejandra Cuevas de la cárcel, consideraba estas devoluciones como parte de una negociación. Alejandra Cuevas es hija de Laura Morán, quien fue durante más de 40 años la pareja de Federico Gertz, hermano del fiscal. Cuevas está en prisión desde octubre de 2020 por el asesinato de Federico Gertz. El propio Alejandro Gertz denunció a las mujeres a la muerte de su hermano, en 2015. Según su versión, las mujeres dejaron de cuidar a su hermano enfermo, provocándole así la muerte.
La petición del fiscal ocurrió en octubre pasado, días antes de la detención de Cuevas en Ciudad de México, según los hijos de la mujer. Para Gertz, esta petición respondía en realidad a una devolución. Federico Gertz había custodiado estos objetos en vida y su hermano los reclamaba porque considera que forman parte del patrimonio familiar. En una llamada a finales de noviembre entre el fiscal y una de las hijas de Cuevas, que la segunda grabó a escondidas del primero, Gertz se refiere a los objetos: “Que hayamos tenido que recuperar lo que estuvieron sacando de las oficinas de mi hermano”… Entre las obras que reclamaba se encontraban piezas de Diego Rivera y Francisco Toledo y otros objetos cuyo valor ascendía a unos 20 millones de pesos.
